Guía para el estudio autodidacta del método Lingua Latina per se illustrata de Hans H. Ørberg


Por Gonzalo Jerez Sánchez y Carlos Martínez Aguirre


1. ¿A quién va dirigida esta guía?

Esta guía va dirigida a todos aquellos que quieran leer con comodidad a los clásicos latinos, a César y a Cicerón, a Tito Livio y a Virgilio, a Ovidio y a Salustio.

Si usted sigue los consejos que aquí le ofrecemos sobre cómo trabajar correctamente con el método Lingua Latina per se illustrata, le aseguramos que, partiendo de un nivel cero de latín y dedicando un par de horas diarias de estudio relajado, en menos de un año natural será capaz de leer naturalmente a todos estos autores entendiendo el latín desde el mismo latín, sin necesidad de tener que recurrir a engorrosos análisis morfosintáxicos o verse esclavo del diccionario. Es un método que exige un trabajo diario y constante, pero si este se lleva a cabo, la progresión es sencilla y el esfuerzo requerido es absolutamente razonable.

Esta pequeña guía está basada en nuestra propia experiencia autodidacta con el método. Queremos con ella evitar a otros estudiantes cometer los errores de precipitación en los que nosotros mismos incurrimos en nuestros primeros contactos con el manual y presentar de la forma más clara posible el sistema que, por propia experiencia, consideramos óptimo para alcanzar el máximo provecho de los libros con un esfuerzo razonable, ponderado y paulatino. El único vínculo que nos une con el maestro Hans H. Ørberg es la admiración y el agradecimiento por su extraordinaria labor pedagógica, y nuestro único interés al publicar esta guía es compartir nuestro entusiasmo por las bondades del método con la confianza de contribuir con ello a la difusión de los ideales del Humanismo.


2. A los docentes de latín

Esta guía va también dirigida a los profesores de latín que quieran “reciclarse”, abandonar el método de gramática-traducción y trabajar con solvencia el libro en el aula. Quizás usted pensará que, como profesor de latín con muchos años de experiencia, es absurdo seguir el método de la misma forma que lo haría un principiante. Ante eso nosotros le planteamos las siguientes cuestiones:

-¿Es capaz de leer a Virgilio, a César o a Tito Livio con la misma comodidad con que un profesor de inglés lee una novela de Dickens o a Balzac uno de francés?

-¿Es capaz de pensar en latín, de expresarse con soltura en esa misma lengua?

-¿Es capaz de dar una clase en latín, hablando en esta lengua con naturalidad y construyendo ejemplos gramaticales al vuelo y sin dudar, y teniendo la certeza de conocer la cantidad vocálica por naturaleza de cada palabra que emplea?

Si la respuesta es afirmativa. No siga leyendo. Está claro que ya está preparado para trabajar con el manual sin necesidad de estudiarlo ab ovo.

De lo contrario, le aseguramos que el estudio sistemático y desde el comienzo del manual será la mejor inversión que haya hecho en su vida de latinista. Y además le resultará mucho más fácil que al principiante, claro está, pero no se deje engañar, para alcanzar el fruto prometido y la competencia deseada, no basta con una lectura rápida del mismo: es necesario el ejercicio sistemático y correcto del método tal y como fue concebido.


3. Materiales imprescindibles

El método Lingua Latina per se Illustrata se compone de numerosos materiales de aprendizaje.
Nosotros consideramos imprescindibles los siguientes:

- Familia Romana. Es el primer volumen principal del método, compuesto de 35 capítulos.

- Exercitia Latina I. Son los ejercicios para fijar y asimilar los contenidos del primer volumen.

- Roma Aeterna. Segundo volumen, compuesto por 20 capítulos.

- Exercitia Latina II. Ejercicios correspondientes al segundo volumen.

Además de estos materiales imprescindibles, son recomendables para el trabajo autodidacta:

- CD-ROMS. Contienen los ejercicios interactivos y con corrección automática. No recomendamos trabajar los exercitia sólo con los CD-ROM, sino utilizar los CD-ROM para comprobar si se han hecho bien en el cuaderno a posteriori.

- Latine disco. Una guía en español, capítulo a capítulo, donde se aclaran algunos puntos que en el manual latino pueden pasar desapercibidos.

- Colloquia personarum: Una colección de diálogos que pueden servir como lecturas de repaso para los capítulos del primer volumen.

- Morfología latina y vocabulario: Un resumen de la morfología y un vocabulario con la traducción de los 1.500 vocablos del primer volumen. En ningún caso debe utilizarse este vocabulario como apoyo sistemático para la traducción ni los cuadros gramaticales para ser memorizados. El vocabulario debe servir únicamente para aclarar dudas muy puntuales de significado y la gramática para tener una referencia rápida, clara y a mano cuando se realizan los ejercicios.

- Ediciones de autores latinos: una colección de lecturas clásicas (César, Plauto, Virgilio, Petronio, Salustio y otros) pensada para simultanear con el estudio del segundo volumen.


4. Tiempos de trabajo y estudio

Como hemos dicho el primer volumen Familia Romana, está compuesto de 35 capítulos.

Cada capítulo está a su vez compuesto de 4 lecciones, de las cuales la última es un repaso de los contenidos gramaticales. Es muy importante que no confunda usted capítulos con lecciones en las instrucciones que damos en esta guía: Recuerde: cada capítulo tiene 4 lecciones.

Nosotros hemos calculado que en una sesión de dos horas se puede completar sin problemas una lección. Este tiempo es el máximo calculado para las lecciones más difíciles. El maestro que comience de cero el método posiblemente podrá realizar las primeras lecciones en menos de 20 minutos, aunque seguramente a partir del capítulo 18 ya le irán llevando bastante más tiempo. El estudiante novato también irá viendo como las primeras lecciones las hace en una hora, pero a partir de la lección 7 el tiempo se irá incrementando hasta llegar a las 2 horas -quizás algo más- de las lecciones de los últimos capítulos.

En total realizar un capítulo completo bien, puede llevar entre 6 y 8 horas.

En el segundo volumen (Roma Aeterna), cada capítulo suele equivaler a 2 del primero, tanto en número de palabras nuevas como en número de ejercicios. Las lecciones del segundo volumen están delimitadas en el libro de ejercicios. Al igual que en el primer volumen cada lección se puede completar sin problemas en un máximo de dos horas. Al tener aproximadamente el doble de lecciones por capítulos, el tiempo de realización del cada capítulo sería entre 12 y 16 horas.

Estos tiempos son aproximados. Está claro que dependen de la capacidad de cada alumno, pero creemos que con ellos usted se podrá hacer una idea del tiempo real que va a tener que dedicar a completar el método correctamente.

Por la experiencia sabemos que un estudiante autodidacta que trabaje de forma constante todos los días un par de horas puede terminar sin problemas el primer volumen en menos de cuatro meses, y el segundo en unos cinco o seis meses.


5. Método de trabajo

El método de trabajo que proponemos es muy sencillo:

1. Leemos la lección correspondiente en latín, poniendo especial atención en pronunciar bien las cantidades vocálicas. Si disponemos del CD-ROM también es útil escuchar la grabación. Nos aseguramos de haber entendido todo con ayuda de las ilustraciones y las notas de los márgenes. El método está escrito de tal forma que cada nueva palabra o concepto gramatical es inmediatamente comprensible en su contexto.

2. Realizamos los ejercicios correspondientes a la lección copiándolos en un cuaderno aparte. Esta técnica es algo más laboriosa que rellenarlos directamente en los huecos del libro de ejercicios, pero da unos resultados muchísimo mejores a la hora de retener el vocabulario y la gramática. Como decían los latinos qui scribit bis legit. Es muy importante desde el principio acostumbrarse a escribir las vocales largas. El mejor sistema es leer la frase del ejercicio, resolverla mentalmente, y una vez la tenemos clara, escribirla en el cuaderno de memoria, con cantidades, tratando de no mirar el libro de ejercicios. Luego comprobamos si está todo correcto.

3. Al pasar a la siguiente lección empleamos el mismo sistema hasta completar las tres del capítulo (algunos capítulos sólo tienen dos lecciones).

4. Al llegar a la lección de gramática, la leemos y cotejamos lo aprendido con el Latine disco. Después de realizar el ejercicio de gramática (mejor en un cuaderno aparte, para que nos vaya sirviendo de resumen de gramática), pasamos a hacer los ejercicios del libro (Pensa). Esta sería la cuarta sesión de cada capítulo (lección gramática y pensa), que suele llevar el mismo tiempo que una lección de las anteriores.

5. Después de haber realizado los ejercicios de cada lección, si disponemos del CD-ROM interactivo, podemos volver a hacerlos en el ordenador para verificar que no nos hemos equivocado.


Siguiendo este método, el progreso es paulatino y el esfuerzo muy razonable. A pesar de ello conviene repasar el vocabulario, con ayuda de las listas que se ofrecen a los márgenes de cada capítulo o mediante fichas en las que anotemos en una cara el enunciado de la palabra (con cantidades) y en la otra el significado, de forma que podamos repasar rápidamente e ir descartando aquellas en que dudemos para volver a repasarlas. En cualquier caso todo el vocabulario nuevo es presentado en el método de forma que se va asimilando de manera natural por mecanismos de inducción bien estudiados por la teoría de adquisición de segundas lenguas, por lo que los repasos de vocabulario deben ser eso, repasos, y no quiméricas sesiones de memorización de listas de palabras ignotas.

En Roma Aeterna, debido a la extensión de los capítulos, que dobla el número de palabras nuevas en cada uno, es conveniente a la mitad de cada capítulo revisar la lista de palabras nuevas del final del capítulo para extraer de ella las palabras vistas, y hacerse una nueva lista más reducida con lo que el repaso será más eficaz.

Creemos que siguiendo estos pequeños consejos usted sacará el máximo provecho del estudio de este maravilloso método y, con un esfuerzo mucho menor al que se exige a nuestros licenciados de Clásicas, logrará el que es el auténtico y genuino fin del estudio del latín: disfrutar de los clásicos en su lengua original.